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Inhaltsverzeichnis
- ¿Por qué aparece el dolor menstrual? (Causas y síntomas)
- ¿Por qué el dolor menstrual es tan diferente en cada mujer?
- Consejos naturales para la menstruación: ¿qué ayuda contra el dolor menstrual?
- La alimentación adecuada y suficientes nutrientes
- Preguntas frecuentes sobre el dolor menstrual (Q&A)
- Nuestra conclusión sobre el dolor menstrual
Seguro que lo conoces: apenas se anuncia la regla, el dolor menstrual empieza a complicarte la vida. Este dolor abdominal puede ir desde una ligera molestia hasta calambres menstruales intensos que hacen que solo quieras quedarte en la cama con una bolsa de agua caliente. En este artículo descubrirás de dónde vienen estos síntomas menstruales, por qué en algunas mujeres son más fuertes o incluso extremos el primer día y, lo más importante, cómo aliviar dolores menstruales. Compartimos contigo consejos naturales y cercanos para tus días de menstruación, sin tabúes ni tecnicismos, porque no estás sola con tus molestias y hay maneras de apoyar a tu cuerpo.
¿Por qué aparece el dolor menstrual? (Causas y síntomas)
El dolor menstrual (médicamente dismenorrea) se produce principalmente por lo que ocurre en tu cuerpo durante la menstruación. El útero se contrae para expulsar el revestimiento acumulado y, para ello, intervienen unas sustancias similares a las hormonas llamadas prostaglandinas. Estas contracciones son completamente normales, pero si tu cuerpo libera muchas prostaglandinas, los calambres menstruales pueden intensificarse y causar un dolor real. Los síntomas menstruales más comunes son dolores abdominales punzantes o en forma de tirón, a menudo acompañados de dolor de espalda, náuseas, diarrea o dolor de cabeza. Tu cuerpo está trabajando intensamente, por eso es normal que te sientas cansada o irritable.
Es importante saberlo:
El dolor menstrual suele comenzar poco antes o al inicio del sangrado y, por lo general, dura de uno a tres días. Muchas mujeres sienten los dolores menstruales más intensos el primer día, cuando el útero trabaja con más fuerza al principio. La intensidad de estas molestias menstruales tiende a disminuir con el paso de los días. Todo esto es parte normal del proceso natural de la menstruación.

¿Por qué el dolor menstrual es tan diferente en cada mujer?
Quizá te preguntes por qué tu amiga apenas nota nada mientras tú sufres dolores menstruales intensos. La respuesta es que cada cuerpo es distinto y entran en juego muchos factores. Por un lado, no todas producimos la misma cantidad de prostaglandinas; algunas mujeres tienen niveles naturalmente más altos, lo que puede explicar un dolor menstrual extremo el primer día e incluso después. Por otro lado, la sensibilidad personal al dolor varía: el estrés, la falta de sueño o la tensión pueden hacer que percibas los calambres menstruales con mayor intensidad.
También hay casos en los que el dolor menstrual es especialmente fuerte debido a una causa ginecológica. Un ejemplo conocido es la endometriosis, una enfermedad en la que tejido similar al endometrio crece fuera del útero y provoca fuertes dolores abdominales durante la menstruación. Los miomas (nódulos musculares benignos en el útero) o los quistes también pueden intensificar las molestias menstruales. Este tipo de dolor menstrual extremo no es “simplemente normal”, así que si sientes regularmente que apenas puedes soportarlo, merece la pena consultarlo con tu ginecóloga o ginecólogo. Pero no te preocupes: en la mayoría de los casos, el dolor menstrual no tiene una causa grave y puede aliviarse bien con métodos naturales. En el siguiente apartado veremos qué puedes hacer para ayudar a tu cuerpo.
Consejos naturales para la menstruación: ¿qué ayuda contra el dolor menstrual?
¿Quieres deshacerte del dolor menstrual o al menos hacerlo más llevadero, preferiblemente de forma natural? Aquí tienes nuestros mejores consejos para aliviar los dolores menstruales. Cada mujer es diferente, así que prueba sin miedo lo que a ti te funcione mejor. Lo importante es escuchar a tu cuerpo, darte descanso cuando lo necesites y no sentirte culpable por cuidarte.
Por qué es importante elegir el producto menstrual adecuado para aliviar el dolor menstrual?
Para muchas, el producto menstrual correcto marca la diferencia. Si eres especialmente sensible durante la menstruación, te conviene considerar la copa menstrual o el disco menstrual. Ambos están hechos de silicona 100% de grado médico, lo que los hace suaves con las mucosas, con pH neutro y sin irritantes. La copa menstrual se coloca en el canal vaginal y se mantiene en su lugar mediante un suave vacío, lo que proporciona a muchas mujeres una sensación de estabilidad y seguridad. El disco menstrual, en cambio, se coloca más arriba, justo debajo del cuello uterino, y funciona sin succión. Esto puede resultar especialmente cómodo si sueles experimentar molestias adicionales por la presión en la parte baja del abdomen. Muchas mujeres afirman sentirse más relajadas con el disco durante los cólicos más intensos, ya que es más suave y se adapta mejor. Tanto la copa como el disco son reutilizables, suaves, cómodos y pueden ayudarte a sobrellevar la menstruación con menos tensión y una mayor conexión con tu cuerpo.
Movimiento y ejercicio suave
Aunque pueda sonar contra intuitivo, moverte puede hacer maravillas contra el dolor menstrual. Una actividad física ligera como caminar, montar en bicicleta o practicar yoga estimula la circulación y ayuda a aliviar la tensión abdominal. Además, durante el ejercicio tu cuerpo libera endorfinas, las “hormonas de la felicidad”, que actúan como analgésicos naturales. No se trata de rendir al máximo: estiramientos suaves o una sesión tranquila de yoga en casa son más que suficientes. Posturas como la del niño o suaves extensiones hacia atrás pueden relajar la zona abdominal. Y si prefieres manta y sofá en lugar de correr, no pasa nada: incluso estirarte un poco en el sofá cuenta. Cada paso y cada pequeño movimiento ayudan a tu cuerpo a reducir los calambres menstruales.
Calor para el abdomen y la espalda
El calor es un clásico entre los remedios caseros, y con razón. La temperatura alta relaja los músculos y alivia las contracciones abdominales. Así que coge tu bolsa de agua caliente favorita o una almohadilla de semillas y colócala sobre el abdomen o la parte baja de la espalda. En pocos minutos notarás cómo el dolor abdominal disminuye. Un baño caliente o una ducha también pueden ayudar: el agua templada mejora la circulación y relaja todo el cuerpo. Si quieres, añade unas gotas de aceite esencial (por ejemplo, lavanda) al agua para potenciar la sensación de calma. Después, procura mantenerte abrigada: los pies fríos o las corrientes de aire pueden intensificar los calambres. Ponte calcetines calentitos, cúbrete con una manta y deja que el calor haga su efecto.
La alimentación adecuada y suficientes nutrientes
Lo que comes y bebes puede influir en tus síntomas menstruales. Unos días antes y durante la menstruación es recomendable optar por una alimentación antiinflamatoria: mucha verdura, fruta, cereales integrales y grasas saludables (por ejemplo, de frutos secos, aguacate o aceite de oliva). Estos alimentos aportan vitaminas y minerales que pueden ayudar a aliviar los calambres menstruales. El magnesio, por ejemplo, es conocido por relajar los músculos y se encuentra en abundancia en plátanos, copos de avena, semillas de calabaza o chocolate negro (sí, el que tiene alto porcentaje de cacao está permitido). Los ácidos grasos omega-3 de la linaza, la chía o el pescado azul también tienen efecto antiinflamatorio y pueden reducir el dolor menstrual.
Durante estos días conviene evitar los alimentos muy salados o muy procesados, ya que favorecen la retención de líquidos y la hinchazón. El exceso de cafeína también puede ser contraproducente, ya que contrae los vasos sanguíneos y reduce la circulación en la zona pélvica. Mejor sustituir el tercer café por una infusión de hierbas (sobre esto hablaremos enseguida). En general, es importante beber suficiente: agua y tés calientes ayudan a mantener la hidratación y a eliminar toxinas más rápidamente. Si tienes tendencia a un sangrado abundante, piensa también en el hierro: durante la menstruación se pierde hierro, lo que a largo plazo puede provocar anemia, causando cansancio y debilidad. Para prevenirlo, incluye alimentos ricos en hierro durante y después de la regla (como la remolacha, las legumbres, el mijo o las verduras de hoja verde oscura) para recuperar energía más rápido.
Infusiones de hierbas - ayuda natural en una taza
Quizá ya lo hayas notado: una taza caliente de té puede hacer maravillas cuando tienes dolor menstrual. Pero, ¿qué té es el mejor para las molestias menstruales? Existen algunas hierbas con propiedades calmantes y antiespasmódicas:
- Manzanilla: relaja la musculatura uterina y tiene efecto antiinflamatorio.
- Menta: ayuda a aliviar los calambres abdominales y a combatir las náuseas.
- Jengibre: estimula la circulación y alivia el dolor, ya que es un antiinflamatorio natural.
- Alquimila y milenrama: hierbas tradicionalmente utilizadas para fortalecer el útero y reducir los calambres menstruales.
Además de hierbas individuales, existen mezclas especiales pensadas para el ciclo femenino. Un té de hierbas de este tipo puede ayudar a equilibrar las hormonas y aliviar síntomas menstruales como el síndrome premenstrual (SPM). Suele combinar varias plantas medicinales que, juntas, actúan relajando y equilibrando el organismo. En PapayaCup puedes encontrar opciones de infusiones con las que revisar tranquilamente los ingredientes y ver si se adaptan a ti.
Lo importante es disfrutar tu té bien caliente y a sorbos pequeños. El calor desde dentro y las propiedades de las hierbas calman el abdomen y aportan, además, un toque de paz interior. Crea tu propio ritual de té, abrígate y regálate ese momento de pausa.

Aceites esenciales y aromaterapia
Los aromas pueden tener un efecto sorprendente. Algunos aceites esenciales son antiespasmódicos y relajantes, perfectos para el dolor menstrual y el síndrome premenstrual (SPM). El aceite de lavanda es un clásico muy eficaz: unas gotas en el difusor o en la almohada ayudan a relajarte y a disminuir la percepción del dolor. Incluso tiene un ligero efecto relajante sobre los músculos. Otro gran aliado es el aceite de salvia sclarea (Clary Sage), tradicionalmente utilizado para aliviar las molestias menstruales por sus propiedades equilibrantes a nivel hormonal. Si quieres, puedes masajear 1-2 gotas diluidas en un aceite portador (como aceite de almendra) sobre el bajo vientre.
Importante: los aceites esenciales deben usarse siempre con moderación y diluidos, comprobando antes que su aroma te guste y que los toleras bien. Un suave masaje abdominal con un aceite aromático combina dos beneficios: el efecto relajante del masaje y la aromaterapia. Y aunque no tengas un aceite especial a mano, un poco de aceite para bebé o crema corporal, aplicados con movimientos circulares suaves en el abdomen, también pueden hacer mucho bien.
Respiración y técnicas de relajación
Cuando llega el dolor, es habitual contener el aire o respirar de forma muy superficial. Sin embargo, una respiración consciente puede ayudar a que el dolor menstrual sea más llevadero. Prueba este ejercicio: túmbate cómoda, coloca las manos sobre el bajo vientre e inhala profundamente por la nariz hacia el abdomen, sintiéndote cómo se eleva. Luego exhala lentamente por la boca. Esta respiración abdominal profunda oxigena los músculos y envía al cuerpo una señal de relajación. Puedes contar hasta cuatro al inhalar, mantener un instante, y luego exhalar contando hasta seis u ocho. La exhalación prolongada activa el sistema parasimpático (el “nervio de la calma”), que ayuda a reducir la percepción del dolor.
Además de la respiración, otras técnicas de relajación también pueden ayudar: relajación muscular progresiva, meditación o simplemente escuchar música conscientemente mientras relajas cada parte del cuerpo. A veces, el dolor menstrual se intensifica porque nos tensamos y nos enfocamos demasiado en la sensación dolorosa. Una breve meditación o aplicar calor mientras respiras de forma tranquila puede romper ese círculo. No dudes en decir “no” a compromisos cuando no te sientas bien, ya que el estrés empeora el SPM y los calambres menstruales. Permítete acurrucarte en el sofá con una manta, cerrar los ojos y centrarte en ti misma. Con cada respiración consciente, tu cuerpo y tu mente se irán calmando.
Automasaje y conexión con el cuerpo
Por último, tus manos pueden ser grandes aliadas. Un automasaje en la zona abdominal y pélvica estimula la circulación y ayuda a liberar tensiones. Frota las manos entre sí hasta que estén bien calientes y masajea suavemente el bajo vientre con movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj, favoreciendo así la dirección natural de trabajo del útero. Puedes usar un poco de aceite (con una gota de lavanda u otro aroma suave). Ajusta la presión poco a poco: debe ser agradable, nunca dolorosa. Muchas mujeres también encuentran alivio en un masaje ligero en la parte baja de la espalda (justo sobre la pelvis), ya que la tensión por el dolor menstrual suele sentirse también ahí.
Durante el automasaje, conecta aún más con tu cuerpo. Puede sonar inusual, pero funciona: cierra los ojos e imagina que el calor de tus manos disipa los calambres. Empodérate mentalmente con frases como “Ya va a mejorar” o “Suelto y me relajo”. Tu cuerpo escucha. Esta actitud positiva y reconfortante puede ayudarte a sentirte mejor. A muchas nos enseñaron a ignorar la menstruación y “aguantar”, pero es más sano prestar atención consciente. Tu cuerpo está haciendo algo completamente natural y quizás solo necesites un poco de apoyo… que puedes darle sin sentir culpa.
Preguntas frecuentes sobre el dolor menstrual (Q&A)
Un cierto nivel de dolor durante el periodo es normal, especialmente durante los primeros uno o dos días. Los dolores menstruales intensos, es decir, aquellos que te dejan completamente fuera de juego o ante los cuales incluso los analgésicos apenas ayudan, son una señal de que conviene prestar más atención.
Puede que simplemente seas muy sensible a las prostaglandinas del cuerpo. Pero también puede deberse a afecciones como la endometriosis o los miomas.
No dudes en consultar a una ginecóloga si sientes que tu dolor es inusualmente fuerte. Un diagnóstico médico puede darte tranquilidad. Y aunque no haya nada grave detrás: podrás recibir consejos y, si es necesario, tratamientos que hagan tus periodos más llevaderos. No tienes por qué pasar por esto sola.
El SPM incluye diversas molestias que aparecen en los días previos al sangrado. Síntomas típicos del SPM son, por ejemplo, cambios de humor, irritabilidad, cansancio, sensibilidad en los pechos, antojos, dolor de cabeza o hinchazón abdominal.
Algunas mujeres también sienten un leve tirón en el bajo vientre antes del periodo – puede deberse al SPM, ya que las hormonas fluctúan justo antes de la menstruación.
El dolor menstrual suele comenzar con el inicio del sangrado y se debe a las contracciones del útero.
En resumen: el SPM es el “preámbulo” antes de la regla, el dolor menstrual son los calambres durante la menstruación. Muchos remedios naturales como moverse, tomar té o relajarse ayudan tanto para el SPM como para los dolores menstruales.
El fenómeno de “síntomas de periodo pero sin sangrado” lo ha experimentado casi cualquier mujer alguna vez. Puedes sentir síntomas del SPM o incluso un ligero tirón, pero la menstruación no llega.
Hay varias posibles causas. A menudo, la razón es el estrés o un cambio en el estilo de vida. El ciclo puede retrasarse si, por ejemplo, has tenido mucho estrés, has viajado o has estado enferma.
Otra posibilidad es un embarazo – si has tenido relaciones sexuales sin protección. En ese caso pueden aparecer signos típicos como sensibilidad en los pechos, cansancio o tirantez abdominal sin que haya sangrado. Lo mejor es hacer una prueba de embarazo para estar segura.
Los anticonceptivos hormonales o dejarlos de tomar también pueden afectar al ciclo. Y a veces se debe a una insuficiencia lútea o a la formación de quistes.
Si esto ocurre con frecuencia o tienes dudas, consulta con un profesional de la salud. En la mayoría de los casos, el ciclo se normaliza cuando desaparecen los factores desencadenantes (como el estrés).
No existe una solución milagrosa, porque cada cuerpo es diferente. Muchas mujeres confían en una combinación de calor y descanso: una bolsa térmica en el vientre, ropa cómoda y a descansar.
Además, prueba lo que te siente bien: caminar, estiramientos, dormir, una buena taza de té calentito (por ejemplo, de manzanilla, jengibre o una mezcla especial para mujeres). También los ejercicios de respiración alivian muchas veces en pocos minutos.
Y un consejo: la distracción hace maravillas. Una serie, un pódcast, un baño caliente – cualquier cosa que te haga bien reduce la intensidad del dolor.
Puedes tomarte un descanso. No tienes que ser una “supergirl”.
No se pueden evitar del todo, ya que forman parte de un proceso natural. Pero sí puedes reducirlos de forma preventiva:
- deporte y movimiento regular
- yoga y estiramientos suaves
- descanso suficiente
- menos estrés
- dieta rica en magnesio y omega-3
- parches térmicos o masajes abdominales antes de que empiece el dolor
Y algo muy importante: si necesitas descansar un día al mes, es totalmente válido. Tu cuerpo necesita esa pausa.
Nuestra conclusión sobre el dolor menstrual
Como ves, sí que hay “hierba” para el dolor menstrual… ¡y más de una! 🌿 Ya sea movimiento, calor, infusiones de hierbas, aceites esenciales o simplemente pausas conscientes y autocuidado con cariño: prueba qué es lo que más te alivia. Ten paciencia con tu cuerpo: no te causa molestias para fastidiarte, sino porque está trabajando a pleno rendimiento. Con estos consejos naturales puedes darle un apoyo extra. Habla con tus amigas o participa en comunidades donde se compartan experiencias menstruales. Muchas veces, saber que otros entienden perfectamente lo que sientes ya es un alivio. Sé amable contigo misma, descansa y confía: lo superarás, mes tras mes. ❤️



